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Biomagnetismo PDF Imprimir E-mail
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El Biomagnetismo Médico es un sistema terapéutico desarrollado por el doctor Isaac Goiz Durán a partir de 1988;  en el utiliza potentes imanes para combatir parásitos, bacterias, hongos, virus y otros gérmenes que son la causa de diversas enfermedades.
El sistema consiste en el reconocimiento de puntos de energía alterados en el organismo humano que en conjunto provocan una enfermedad. Este reconocimiento se efectúa con imanes pasivos (no electrificados ni conectados a máquinas electrónicas), que se aplican en diversas zonas del cuerpo humano como si se tratara de un rastreo o escaneo Biomagnético. Una vez reconocidas y confirmadas dichas zonas en su potencial energético –que corresponden a órganos y tejidos que sufren la distorsión-, el terapeuta aplica un conjunto de imanes en esos puntos durante 10 a 15 min. a cada persona y generalmente los aplican en forma simultánea.
La enfermedad se localiza en el órgano o en el tejido en desequilibrio entre cargas positivas y negativas. Si se corrige la alteración iónica, desaparece el problema, ya que se retorna al punto de equilibrio. Gracias a su fuerza o energía de polaridad; la polaridad negativa es capaz de impactar a una carga patológica similar, los que se anulan al encontrarse con la carga positiva.
Este nuevo criterio medico terapéutico consigue identificar la etiopatogenia de las enfermedades virales y bacterianas, así como las disfunciones glandulares, por medio de la medición cualitativa de los cambios del PH que los microorganismos patógenos provocan en los órganos.
Es posible a través de los campos biomagnéticos de mediana intensidad producida por imanes naturales, del orden de 1.000 a 30.000 unidades de imantación (GAUSS) proceder a restaurar la salud.
La admirable simpleza de este sistema permite trabajar con imanes potentes pero inofensivos, de distintas formas, con los cuales se consiguen contundentes resultados. Frecuentemente se usan imanes redondos como monedas, forrados con cuero para facilitar su manipulación y con colores para marcar la polaridad de cada cara del imán.